Santo Entierro

La mejor definición de Los Silos en primavera

San Juan en el Santo Entierro 2009Cuando la Procesión del Santo Entierro regresa a la Parroquia de Nuestra Señora de la Luz, tiene lugar la ceremonia más característica de la Semana Santa silense: la Sepultura del Señor. Aunque en muchos pueblos de Tenerife se celebra el entierro de Cristo y su colocación en el sepulcro, el acto de Los Silos posee una serie de elementos que lo hacen único. Se trata de un ritual, sencillamente, especial y peculiar.

Las imágenes de San Juan, la Magdalena y la Virgen aguardan en el exterior del templo mientas Cristo Yacente, en medio de un sepulcral silencio −y nunca mejor dicho− se acerca hasta el altar, donde le esperan las cuatro hermandades que participan en la Semana Santa, juntas, fusionadas, constituyendo un todo. De pronto, aparece el Amado. San Juan se acerca, poco a poco, hasta la Capilla Mayor, hace una reverencia ante Cristo muerto y se retira. Lo mismo hace, a continuación, la Magdalena. Mientras el paso se encuentra inclinado ante el Señor Yacente, el párroco le quita el paño que porta la imagen en su mano izquierda y unas cucharadas de incienso que lleva en el copón de la mano derecha. Retiran la tapa de la urna de Cristo y el sacerdote inciensa la imagen difunta, proceso previo para que, seguidamente, haga su aparición en el templo María dolorida. Suena el Adiós a la vida de Tosca y el paso de la Dolorosa inicia su andadura, lentamente, en busca de su Hijo fallecido.

Son momentos de mucha emoción, donde el esfuerzo realizado por los cargadores de la imagen de la Virgen es notorio. Tres reverencias ejecuta la imagen antes de llegar al altar, donde, tras subir los escalones que lo separan de la nave, vuelve a inclinarse ante la imagen de Jesús muerto. Es el culmen del Viernes Santo silense. Los días doloridos de la Semana Santa se resumen en este instante. Una vez acabado, la Virgen se dirige, de espaldas y haciendo otra vez las oportunas venias, hasta la Capilla de San Pedro, a la izquierda de la entrada de la iglesia, para poner rumbo al Calvario minutos después. Antes de eso, el párroco y el maestro de ceremonias de la Hermandad del Santísimo alzan tres veces el cuerpo inerte de Jesús para mostrarlo al pueblo de Los Silos, quien se acerca, a continuación, ante la sagrada imagen para la tradicional bendición de medallas, rosarios y crucifijos. Una vez concluido esto, el clérigo tapa el rostro del Yacente con el paño de la Magdalena y cierra la urna.

Con todo esto, la ceremonia del Santo Entierro o de la Sepultura del Señor constituye la mejor definición de Los Silos en primavera.

Santo Entierro de 2009